Rumania. País con historia. Cuando la palabra Rumania me es nombrada me vienen a la vista frondosos bosques, el misterio de la Europa oriental. Un misterio al que contribuyó sobremanera la obra de Stoker “El conde Drácula”.
Rumania ha pasado por una evolución convulsa hasta llegar a su configuración actual. Como todos los países de Europa Oriental por otra parte. La famosa provincia Dacia del Imperio romano. Tras el Imperio Romano se producen invasiones de otros pueblos. Godos, hunos, gépidos, húngaros, alemanes…. En la Edad Media se forman los principales principados de Rumanía. Transilvania, Valaquia y Moldavia. Tierra disputada. Recordemos que eran vecinos del Imperio Bizantino, el poderoso reino húngaro y posteriormente el Imperio Otomano, Austria y el Imperio Ruso.
El Imperio Otomano es el que se hace con la ventaja inicial al incluir en su esfera de influencia a estos tres estados. Esto se hizo tras una serie de luchas en las que destaca el caudillo de Valaquia Vlad Tepes, hombre que por su fiereza y su gusto por empalar enemigos dio pábulo a la leyenda del Conde Drácula. En 1600 se produce una unión efímera entre los tres principados por parte de Miguel el Valiente, pero las grandes potencias temerosas de que un gran reino rumano pudiese desestabilizar la zona lograron detener su avance y volver al status quo. En 1699 con el Tratado de Karlowitz Transilvania pasa a manos del imperio austriaco.
Así pasan los siglos hasta llegar al del resurgir de los pueblos. El romanticismo impregna la zona y empieza a vislumbrarse la opción de crear un estado rumano. Por un lado Transilvania busca quitarse el yugo austriaco. Por otra Hungría, también en pleno fervor nacionalista, tratará de anexarse definitivamente Transilvania marginando a la mayoría rumana, empleando el húngaro como idioma oficial…finalmente con el compromiso austrohúngaro de 1869 queda anexada a la parte húngara del Imperio austro-húngaro. También en el XIX el decadente Imperio Otomano deja paso a la influencia rusa en la zona. El pueblo llano sin embargo rechaza la influencia oriental y centra su mirada a la cultura latina, en particular a Francia. En la década de 1850 con las gestiones pertinentes del gobierno francés se unen los principados de Valaquia y Moldavia con el fin de poner un estado tapón entre Rusia y el Imperio Otomano. Estos dos principados quedan gobernados por Alexandru Ioan Cuza. Tras la Guerra ruso-turca, en 1878, el estado rumano cuenta con reconocimiento oficial, establecido como una monarquía bajo la casa Hohenzollern-Sigmaringen de origen alemán, siendo Carol I el primer rey rumano.
En el siglo XX su historia también es convulsa. En la I Guerra Mundial el rey Carol tenía firmado un pacto con los Imperios centrales, pero hubo de hacer caso a la presión popular más partidaria de entrar en la Guerra del lado Entente. Tras la I Guerra Mundial Rumania recibe, del Tratado de Trianon de 1920, Transilvania. Quedan así unidos los tres grandes principados rumanos en un solo estado. La cesión de Transilvania a Rumania es el origen de la mayor rivalidad que tienen, la que poseen con Hungría que no se tomó bien la cesión de una Transilvania que consideraban como propia. En el periodo de entreguerras el rey Carol II impone un régimen muy autoritario. Es este periodo destaca la fuerza derechista de la Guardia de hierro, perseguida por la monarquía. En la II Guerra Mundial Rumania quedó en el bando del Eje al principio y, tras un golpe que depuso al primer ministro, Antonescu, en el bando aliado. Es cuando pierde Besarabia a favor de la Unión Soviética.
Tras la II Guerra Mundial se instaura el telón de acero, quedando enmarcada Rumania en el lado oriental. Se abole la monarquía y se instaura una república popular. Con la caída del muro Rumania se abre paso a una economía de mercado y actualmente es miembro de pleno derecho de la UE.
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